Celler de l’Arbocet, entre la cocina tradicional catalana y la de autor

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La historia de la casa se pierde a través de los años, cuando la bisabuela de Joan Pàmies, actual propietario, tenía una fonda en Ulldecona

El Celler de l’Arbocet se caracteriza por ser uno de los restaurantes con mayor tradición de las comarcas de Tarragona. La historia de la casa se pierde con los años, cuando la bisabuela de Joan Pàmies, actual propietario, tenía en Ulldecona una fonda donde se hospedaba la gente, siendo, esta, una gran cocinera.

La bisabuela transmitió los sabios conocimientos a la abuela de Joan y a su padre, que fue constructor. Durante los años de crisis (década de los 60-70), vivían en una pequeña localidad, que era l’Arbocet. Todos los vecinos le decían, ‘con lo que sabes de la abuela Carmen, por qué no preparáis en el celler (bodega) de la casa cuatro platos de cocina de la bisabuela para ofrecerlos al turismo suizo y alemán, que había mucho por entonces en estos lares’. Así empezó su andadura El Celler de l’Arbocet. Tuvo un  éxito tremendo. De la población de l’Arbocet se mudaron a la de Riudoms.

Siempre con el recuerdo puesto en la abuela 

En la actualidad, dentro del recetario de la abuela, han intentado, con éxito, cocinar con menos grasas, buscando mejorar en este sentido, sin abandonar los platos que vieron crecer el restaurante, y ofreciendo cada temporada lo que la tierra y el mar brinda, siendo la máxima que lleva Joan en su ADN; cocina que se sostiene en el mar y la huerta.

Donde se encuentra ubicado el Celler hay una buena sintonía entre el mar y la montaña. Joan tiene, adjunto a la cocina, un pequeño huerto que produce verduras y hortalizas ecológicas, y un gallinero con una docena de gallinas que obtiene  huevos caseros para el consumo del restaurante.

En la mesa de l’Arbocet.

Los pescadores de la comarca sirven los frutos del mar frescos a Joan Pàmies. Éste, con los pescados y otros ingredientes, presenta un menú diario, basado en tres pequeños aperitivos, tres entrantes, un segundo plato, que el comensal elige, entre pescado y carne del día, y una degustación dulce de la pastelería que elaboran diariamente.

Menú de la berenjena. Para el menú de la berenjena, que han estado ofreciendo durante unos días Joan y su equipo, han prepado una croqueta de berenjena con un punto de queso de oveja de una lechería de la población de la Torre del Español, seguido de un segundo aperitivo consistente en unos garbanzos con cebolla caramelizada y bofifarra. Y, como tercer aperitivo, una crema de alcachofas.

Como entrantes, una escarola con escalivada, berenjena blanca y calamar de playa cortado en tallarines, un salteado de alcachofas con ajo tierno y gamba blanca de Tarragona a la brasa con ajo negro. El tercer entrante ha sido un canelón de cabracho y cigalas. Como segundo plato, un gallo San Pedro o un cabracho, o un rodaballo. Cualquiera de estos, han tenido protagonismo durante la celebración del menú de la alcachofa. Todos, preparados a la brasa con aceite de oliva. Y como final del ágape, la repostería de la casa.